domingo, 26 de enero de 2014

Capítulo 8: Welcome to Lonely Road, Tuky of Suburbia

Cuando me desperté, tenía los ojos húmedos. Me toqué el lado izquierdo de mi cabeza y comprobé que mi pelo había crecido, que no estaba rapado. Estaba acostada en una superficie dura, como una mesa. Miré a mi alrededor, y vi un póster de American Idiot en la pared. Aquello no me gustaba. Miré hacia abajo para ver mi cuerpo y vi que tenía la ropa con la que me había ido de Jingletown: camiseta roja con las costuras en negro y pantalón negro. ¿Dónde había estado mi ropa hasta ahora, y dónde estaba yo? A mis pies estaba la manta raída y asquerosa que me cubría en Lonely Road. Me levanté. Resultó no ser una mesa, sino la misma cama en la que me acostaron los yonkis, pero sin el colchón. La misma ventana mohosa. El mismo celo del póster, colocado en las esquinas de mala manera. El mismo olor. La misma sensación. La misma puerta, pero esta vez sin claridad en el otro lado. Distinguí en la pared unos dibujos; no sabía qué eran. Me puse de pie, me acerqué a la ventana y la rompí de un codazo. "Mierda, soy gilipollas... Si me quitara la camiseta y me envolviera el puño no estaría sangrando como un cerdo", pensé. La luz del día entró en la habitación, y pude ver que no eran dibujos; eran letras:

"WELCOME TO LONELY ROAD, TUKY OF SUBURBIA"

¿Qué era eso? ¿Volvía a estar en Lonely Road? Justin me había sacado de allí, íbamos hacia Jingletown... No podía ser. Abrí la puerta y me encontré de frente con Whatsername. La vieja Whatsername. La "jefa". 

-Oh, nena... ¿Ya estás despierta? -me dijo con retintín.-

Su pelo era rojo, no muy largo, tendría unos 26 años y el rímmel corrido, tatuajes, vestida de negro... La miré con cara de asco y me dio un bofetón.

-Mira... Te puedo matar cuando y como me dé la gana, así que ándate fina.
-Vale. ¿Qué cojones hago aquí? ¿Dónde está Justin?
-Ah... Justin, ¿eh? Pues verás, Justin es un hijo de puta, y los hijos de puta consiguen lo que se merecen.
-¿Qué quieres decir? -no sabía por qué me preocupaba tanto por él, si apenas lo conocía.-
-Justin te quería llevar a Jingletown para juntar gente y matarme a mí y a todos mis... amigos que viven aquí. Pero ya no me tendré que preocupar por él, Brad se lo pasará bien...

Empezó a reírse a carcajadas. Di un paso atrás y sacó una pistola del cinturón y me apuntó coon ella.
-Jajajaja. ¿Pensabas librarte? Tu padre no se libró, y tu tampoco lo harás. Y tu madre... cuando venga a buscarte a Lonely Road ya hablaré con ella.

-¡Jefa, tenemos un problema!
-¿Qué quieres, Kurt? ¿No ves que estoy ocupada?
-Están aquí. Por todos lados. -dijo el punk, bastante nervioso.-
-¡Quiénes, joder!
-Los Idiots. Cientos de ellos. Están rodeando Lonely Road.
-No puede ser... ¡Joder! Llama a todo el mundo. Que cojan todas las armas que encuentren y que se reúnan en el ayuntamiento. 

Kurt se fue corriendo. Whatsername se giró hacia mí, bajando el arma. 

-Tú, ven conmigo. Cuando dije que tu madre era una puta, por algo era. Nos traicionó a todos volviéndose Idiot. Mi hermana, mi única hermana... Oh, esto es la guerra, Christie.